SUEÑA, PIENSA, CREE.......y ATREVETE
Aquí en mi blog quiero tener siempre leyéndome, viendo mis fotografías y enviándome sus mensajes a mi familia, a mis amigos, y a esa gente que ha estado conmigo en algún momento. Los que viven lejos y los que viven cerca, los viejos amigos y mis amigos viejos como yo. Los amigos más recientes. A mis reinas de todas las Ferias, a las “misses” amigas y a mis modelos que siempre compartimos en tantos eventos y a mis alumnos y alumnas de mis clases de oratoria. Los que veo todos los días y los que raras veces veo, los que siempre recuerdo y los que a veces olvido. Esas personas que sin querer me causaron daño o me ofendieron, aunque no olvido una ofensa a mi espíritu, digo como la escritora Edith Wharton “ la vida recubre esas ofensas con un rápido bálsamo, y quedan registradas en un libro que rara vez abro. ". Así que también las quiero en mi blog. Sin duda alguna, también quiero a esas personas que han estado conmigo en momentos difíciles y en esas horas donde se comparte felicidad. Y sobre todo, aquellas personas que me enseñaron tantas cosas hermosas y los que tal vez aprendieron de mí, pero por favor… ESCRÍBANME.
domingo, 19 de septiembre de 2010

HILOS DE UNA HISTORIA

EN ESTA SECCIÓN:
* Hilos de una historia. Dedicado a mi hijo Pablo Emilio y sus amigos.
* Un homenaje al "Cuadrao": Mi padre.
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El Show de los Muppets
Por: Antonio Romero Prieto
Hace unos años atrás tuve en mi apartamento “El Show de los Muppets” en honor a los personajes creados por Jim Henson hace 25 años. Así denominé la habitación de mi hijo Pablo Emilio. Era un lugar especial, lleno de gente diferente. Lleno de jóvenes con sueños y grandes aspiraciones. Entraban en oleadas como los emigrantes. Se posesionaban y cada uno en particular dejaba su personalidad desde el momento del saludo. Unos, con un saludo corto, nervioso y tímido (como quien quiere y no quiere), otros, con un saludo espléndido y espontáneo como el de Patricia, Joselyn y Algimiro ( o sea, Argenis), provocando los celos de Pablo, que pretendía que sus “muppets” pasaran directo hasta su habitación como portando “gríngolas”, para que no miraran a los lados. Dentro de ese recinto consagrado todo podía ocurrir. Nada estaba prohibido dentro de los patrones establecidos por la moral y las buenas costumbres que ellos mismos preconizaban dentro de su mundo energizado. Sometían a discusión sus conflictos en un foro abierto con todo desparpajo y sin restricciones. Sus secretos y su sabiduría estaban siempre allí como también, el vasto y suntuoso sentido de la vida, que muchas veces no alcanza el común de la gente. Por eso mismo, nada estaba fuera de orden para ser discutido por estos intransigentes buscadores.

Los visitantes eran todos diferentes
Ocurrentes, excéntricos, insatisfechos, extraños y paranormales, pero jamás entró un “normalito” que se pudiera llamar “común y corriente”. Misses, intelectuales, atletas, actores, productores, comunicadores, fotógrafos, músicos, poetas y locos, pero todos soñadores, profundamente soñadores, que el tiempo se ha encargado de demostrar con la diáspora ocurrida cuando les llegó el título universitario. Como por obra del destino, alzaron vuelo en alfombras mágicas.

Alzaron vuelo

Patricia Valladares abrió fuegos y se fue al Canadá; Pablo Emilio, Oscar Elías Petit, Ismara Ferrer, Hilda Inglessis, María Eugenia Minoprio y María Beatriz Romero volaron para EEUU y aterrizaron en la Florida. Lenín García probó suerte en la ciudad de Caracas y de allí a EEUU; Iris González a Madrid (España); Mayde Patiño voló a Caracas y hoy, en Barcelona (España); la “beba” Urdaneta y sus sueños cineastas se fueron juntos a La Habana ( Cuba) y al Brasil; Alejandro González con el teatro y la danza en viaje directo para el otro continente (Madrid, España); Mary González a Holanda; Gaby Rincón se fue a Valencia (Estado Carabobo) Juan (Juane) Eduardo Parra se fue a Valencia (Estado Carabobo); Laura Petit navegó en la piragua del sur y sumergida en el teatro de la región; Danilo D’Ascoli en su proyecto empresarial entre Miami y Machiques, Ange Socorro docente en la Universidad de Barinas y Marcos Durán se ha convertido en el trotamundo por todas las ciudades de Venezuela como manager de una prestigiosa línea de cosméticos. Y los que se quedaron en Maracaibo, consiguieron aquí lo que andaban buscando. Adolfredo y Algimiro Palencia, La Negra (Yelitza Ríos), Reinaldo (Chale) Rodríguez, Lorena Montiel, Andreína Socorro, Maite Padrón, Joselyn Martínez, Sheyla Torres y Geraldine Ríos descubrieron que también se puede profetizar en su propia tierra. Hoy, todos están cosechando el resultado a su entrega y perseverancia.

Se fueron de mi apartamento “Los muppets
”...
que no son más que “los quijotes” de nuestra época que al final lograrán abrazar sus sueños. Esos “locos soñadores” que se han querido comer el mundo a mordiscos. Son ellos, y nada más que ellos, los que están buscando la verdad del mundo en el mundo mismo. No son indiferentes, no lo han sido “sólo el que ensaya lo absurdo es capaz de conquistar lo imposible”. Se necesita valor y hasta abnegación por lo que se cree que es la verdad. Se necesita una quijotada.

Ellos me enseñaron
Para entender esos muppets o quijotes de nuestro tiempo, hay que tener mucha fe como ellos en el futuro que se han planteado. Ellos me enseñaron que a mí, a pesar de los años, me faltaba una quijotada más: aceptarlos como son. Muchas veces con ellos quise ser sancho, pero terminé siendo un quijote más.

Los extraño, los quiero y... ¡ SUERTE...!!!

Pero después de 10 años ¿Dónde están Los Muppets?
Se puede llegar tan lejos como te lo propongas, las decisiones que tomes hoy serán definitivas en tu futuro. No sólo se trata de escoger una profesión, sino que estás eligiendo un estilo de vida. Para Los Muppets el título universitario representó la culminación del esfuerzo y dedicación durante unos años, puesto que la formación académica significó para ellos una meta que querían cumplir y una vez que recibieron “el cueroe’chivo” se lanzaron al ruedo para dominar técnicas y metodología adquiridas durante sus estudios.

Los románticos mopphies

Total y absolutamente feliz, no. Toda vida humana tiene momentos de dolor, y lo habitual es que sean frecuentes y que llenen la vida de cicatrices que van curtiendo a la persona. Cualquier biografía, dice el psiquiatra E. Rojas, está surcada por cordilleras de obstáculos y frustraciones. Asomarse a la vida ajena es descubrir sus desgarros, las señales de la lucha con uno mismo y con su entorno, pero también la grandeza del esfuerzo por salir adelante, por eso que se llama vivir. La vida es un forcejeo permanente con las adversidades, un intento por solucionar las dificultades, apoyado por el amor y el trabajo.
No debe confundirse la felicidad con algo tan utópico como es querer pasar toda la vida en un estado de euforia permanente o de continuos sentimientos agradables. Eso es seña de ingenuidad
.


Los profesionales de hoy
Digo esto porque Los moppest lucharon después de graduados, ya sin ideas románticas sino que tuvieron que enfrentarse al mundo y abrirse caminos. Detrás quizá quedó el candor de sus sonrisas y ahora ven la vida de una manera mucho más preocupada, lo ven todo. Y reflexionan. Los que logran hacerlo son aquellos que aman los desafíos y valoran los beneficios de la experiencia más que las recompensas del triunfo; aquellos que creen en sí mismos y están seguros de que les aguardan grandes cosas en el futuro.

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UN HOMENAJE AL CUADRAO : Mi padre
ANTONIO ROMERO PRIETO

Día del Padre

Celebrar el día del padre surgió en Estados Unidos, fue la idea de Samart Dood, en Washington en 1910, quien quiso que se destacara el papel de los padres en la sociedad. Fue el año1915, en manos de Harri C. Meek, presidente del Club de Leones de Chicago (EEUU) cuando el proyecto se consolidó, pero con carácter netamente familiar, ya para 1972 se estableció, por fin una fecha oficial. En Venezuela es el tercer domingo del mes de junio el señalado por el calendario para hacer un homenaje a los padres.

Los homenajes hay que hacerlos en vida

Siempre he escuchado, y estoy de acuerdo, que los homenajes hay que hacerlos en vida y no esperar que el homenajeado muera para decir: “¡Oye, qué bueno era...!”. Por lo general, esperamos que las personas mueran para expresar el valor que tenían en nuestras vidas, para honrarlas públicamente y demostrar el amor que sentíamos por ellas. Pero confieso que nosotros – Nelly, Charito, Mauricio, Edgar y yo, los hijos del “Cuadrao”, - le hicimos un homenaje en vida a nuestro padre, a pesar de todo lo respetamos, lo quisimos y siempre le dimos un lugar dentro de nosotros, el que le correspondía por derecho.

Mi padre era alcohólico
Empezó a tomar licor desde muy joven, cuando apenas contaba con 14 años de edad, su vida siempre estuvo relacionada con ese “maldito aguardiente” como nos decía mi madre, para que de ese modo, nosotros – sus hijos – culpáramos al aguardiente y no a nuestro padre de lo malo que lo pasábamos cuando él llegaba “pasado de tragos”.

Antonio María Aureliano Romero Gutiérrez
Era su nombre de pila, apodado “El Cuadrao”, apodo que le fue conferido por sus coterráneos por poseer fuertes y anchos pectorales, formados por su trabajo desde muy niño cuando tocaba las campanas en la iglesia de su tierra natal Los Puertos de Altagracia, y por caletear en las piraguas del Bachiller Nava.

El famoso “Cuadrao”
Que desde muy joven compartía su vida andariega como chofer trillando las polvorientas carreteras que unían a Los Puertos de Altagracia con los pueblos circunvecinos, visitando los bares y zonas de tolerancia que se atravesaban en su camino. El “Cuadrao” que se exhibía mostrando sus habilidades de acróbata, parado en dos manos y caminando en posición invertida por los malecones de la Villa, nadaba sumergido, mientras sus amigos en la orilla de la playa apostaban al sitio por donde emergía desde las profundidades del lago marabino. El incansable conquistador, tenía novias, gaiteaba en época de navidad y para no perder el tiempo jugaba béisbol.

Mi padre pensó en el matrimonio

En esos momentos de locura El Cuadrao también pensó en el matrimonio, y justo fue Laudelina, su confidente amiga, la que aceptó el reto de compartir con él toda una vida, alegando ella que “... lo que Dios une, los hombres jamás desunirán...”, y así al lado de sus hijos, Laudelina soportó, llena de paciencia y mucho amor, las desavenencias, encuentros, desencuentros y sobre todo, las crisis alcohólicas por las que se vio envuelto su marido a lo largo de su vida matrimonial, todos juntos sin dar un paso atrás, soportamos los rigores del alcoholismo. Ese peligroso cuchillo de doble filo que rigió la vida de mi padre estuvo todo el tiempo afilado, pero nunca dio en el blanco, porque en todas las batallas estuvo mi madre al pie del cañón, ella se nutrió de amor, que es el gran combustible para lograr lo que se sueña en la vida

Quinta "Charito"
En el barrio “18 de Octubre”, al norte de la ciudad de Maracaibo en 1949 fue el lugar donde lograron establecerse, después de 10 años de casados, en su quinta”Charito”. Y para el sustento del hogar Antonio Romero se convirtió en chofer de “carrito por puesto” de la línea “El 18”, trabajo que abandonó para ingresar como chofer de un camión del servicio público en el Departamento de Producción de la Compañía Energía Eléctrica de Venezuela, su orgullo era “ser chofer”, se jactaba diciendo que poseía un “título de conductor” y no una “licencia para manejar”, ya bien que se las arreglaba cuando en medio de una borrachera, ganó el primer premio en un concurso de destreza automovilística, conduciendo el camión más grande de la empresa Energía Eléctrica. ¡Qué bárbaro!

Mi padre era un hombre responsable
Es honesto decir que mi padre era un hombre responsable, cumplía a cabalidad con las tareas asignadas, logró granjearse el aprecio entre sus compañeros de trabajo, muy buenos amigos y la confianza y el respeto por parte de sus superiores, trabajó en la Energía Eléctrica hasta su jubilación, respetado por sus vecinos y amigos, por miedo o por lo que fuera, pero se daba a respetar. Mi padre se imponía por su propia presencia, más qué podía hacer un ser humano atacado por tan nefasta enfermedad, ya en sus años de jubilado, siendo abuelo, dio amor y protección a los hijos de sus hijos, tanto que, parecía que se esmeraba en cumplir en sus nietos lo que no pudo hacer con sus hijos.

El “Cuadrao” no les tenía miedo a los vivos
Pero sí a los muertos, a “los aparecidos”, a “la llorona”, a las benditas ánimas del purgatorio y al “perro negro”, que eran visiones o alucinaciones de sus noches de lujuria y borracheras. Contaba sus historias, sus anécdotas y sus “rochelas” con gracia y desparpajo, ese, que llevando su mal hasta la muerte, porque el alcoholismo no tiene cura, murió con nosotros, todos sus hijos a su lado como fieles testigos de que nada teníamos que perdonarle, sino al contrario, sentir con él, lo que nunca pudo ser: vivir en armonía como un padre normal.

Nuestro padre era de buenos principios
Aunque mi padre era así, hoy reconocemos, todos sus hijos, que fue un ser humano que en su fuero interno tuvo principios cristianos y por eso, nunca nos sentimos perdidos en un mundo sin esperanzas, a pesar del gran obstáculo. Cuando estaba “bueno-y-sano” afloraban sus principios, la sangre y la comunión en su permanente presencia física, pero de lo que sí estamos seguros es que supo escoger a la madre de sus hijos, porque a través de ella descubrimos a nuestro verdadero padre. Ella siempre nos lo dibujaba con amor y ternura, así lo veíamos y lo sentíamos, ese padre que no se pierde en las locuras ni en las enfermedades. Es el llamado a la sangre y al instinto de supervivencia que se encarna en cada hijo, para darse cuenta de quien es su padre.

Recordamos a nuestro padre con amor
A tantos años de su muerte, recordamos a Antonio María Aureliano Romero Gutiérrez, el “Cuadrao”, al padre que sin la influencia del “maldito aguardiente” nos hubiese dado mucho más protección y amor. No obstante, siempre elevamos una oración por su eterno descanso y que él, desde el lugar donde esté, nos bendiga.

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