SUEÑA, PIENSA, CREE.......y ATREVETE
Aquí en mi blog quiero tener siempre leyéndome, viendo mis fotografías y enviándome sus mensajes a mi familia, a mis amigos, y a esa gente que ha estado conmigo en algún momento. Los que viven lejos y los que viven cerca, los viejos amigos y mis amigos viejos como yo. Los amigos más recientes. A mis reinas de todas las Ferias, a las “misses” amigas y a mis modelos que siempre compartimos en tantos eventos y a mis alumnos y alumnas de mis clases de oratoria. Los que veo todos los días y los que raras veces veo, los que siempre recuerdo y los que a veces olvido. Esas personas que sin querer me causaron daño o me ofendieron, aunque no olvido una ofensa a mi espíritu, digo como la escritora Edith Wharton “ la vida recubre esas ofensas con un rápido bálsamo, y quedan registradas en un libro que rara vez abro. ". Así que también las quiero en mi blog. Sin duda alguna, también quiero a esas personas que han estado conmigo en momentos difíciles y en esas horas donde se comparte felicidad. Y sobre todo, aquellas personas que me enseñaron tantas cosas hermosas y los que tal vez aprendieron de mí, pero por favor… ESCRÍBANME.
miércoles, 22 de septiembre de 2010

EL BARRIO 18 DE OCTUBRE

El barrio 18 de Octubre
La historia de un barrio distinto

Antonio Romero Prieto
Publicado en la revista STIMULO

Un barrio que comenzó producto de una invasión. Gente humilde buscando un pedazo de tierra donde fabricar su casa y convertirla en un hogar para sus hijos…

¿Antes de la invasión?
Los primeros que habían establecido sus rancherías fueron los wayúu y los añú-paraujanos. El elemento indígena, los que venían desde las extensas sabanas de la península de la goajira, los que venían desde las riberas del río Limón y de la Laguna de Sinamaica buscando un lugar donde pudieran obtener mayores beneficios para vivir mejor. Santa Rosa de Agua, Santa Rosa de Tierra, Altos de Jalisco y Monteclaro Bajo (hoy barrio 18 de Octubre)
Mujeres montadas en mulas, otras caminando, con sus mantas que revoloteaban al vaivén de viento, como grandes mariposas. Con su rostro pintado hasta los ojos de rojo, de negro o de ocre. Y ellos, los hombres indígenas, vestidos de guayuco bien trapeado, porque era la misma manta, pero anudada de la cintura hacia abajo hasta las rodillas, con su chinela y sombrero. Algunos eran pastores, otros agricultores. Sus rebaños de cabras y ovejas paseaban por las tierras sembradas de cujíes, cardones, taparos, caujiles y tártago. Eran potreros de los hatos que se encontraban en ese lugar que eran terrenos baldíos, tierra de nadie, o, en definitiva, era tierra de ellos.
Los hatos MonteClaro, Los Caujiles, Ricaurte, Los Hicacos, MonteBello y otros más, conformaron el principio. Los senderos eran las vías de comunicación, y su guía eran la luna y el sol. Aparte, las rancherías. Algunos vivían bajos los frondosos árboles, y se mudaban en proporción con el tiempo.
Así era el norte de la ciudad de Maracaibo, allá por la década de los años 40.

Y cuenta la historia…
El 18 de octubre de 1945, don Rómulo Betancourt y el partido Acción Democrática tomaron el poder para reemplazar el gobierno de Isaías Medina Angarita. Una junta revolucionaria formada por civiles y militares y en definitiva, don Rómulo Gallegos es el presidente de Venezuela a partir de 1947. Bajo este panorama nació el barrio 18 de Octubre. Los terrenos se vendieron a 0,25 céntimos el metro cuadrado. La sucesión Arocha los vendió a la municipalidad, y ésta, a tantas familias que vieron realizados sus sueños. Los años 1946 y 1947 fue el inicio del barrio.

Y así fueron llegando…
Las familias invasoras del barrio fueron invasoras sui generis Un barrio que no se levantó en forma ilegal. No fueron anárquicos. No llegaron a ocupar tierras ajenas. Lucharon por obtener sus propios servicios
Familias del sector Los Huecos llegaron al barrio, porque fueron desalojados, y para que el desalojo se diera voluntariamente ofrecieron a las familias reubicarlas en las parcelas del naciente barrio. Del sector Zapara 2, llegaron 35 familias con sus construcciones desarmadas. La construcción de la avenida El Milagros dio como resultado otros desalojos, y los habitantes del sector La Cochinera buscaron vivienda en el barrio. La inundación de Las Playitas y Boburito (en el centro de Maracaibo), como consecuencia del desbordamiento de la cañada de Morillo y La Cacaíto, trajo familias damnificadas para el barrio. Otro desalojo ocurrió en los terrenos adyacentes del Hospital Quirúrgico… y los que llegaron a ciegas. Sin nada. Con una mano por adelante y otra por detrás… A estos se sumaron familias que llegaron de distintos lugares de la ciudad de Maracaibo, otras del interior del Estado Zulia. Gente de diferentes sitios. Se respetaron razas, credos y partidos políticos. Todos cabían en este sitio. El consejo municipal recibía la petición, y después de estudiar el caso se adjudicaba la parcela.
No había electricidad, se alumbraban con velas, lámparas de kerosene y de carburo, otros encendían chompines. Improvisados fogones de leña entre cuatro piedras. Y el agua, de lluvia en la época y unos tubos que traían el agua desde el abasto La Perla de Oriente.

El barrió 18 de octubre
Todos buscaron su vivienda. Un barrio de calles anchas y bien delineadas. El nombre de las calles se demarcó con las letras de abecedario, en estricto orden alfabético hasta la calle H, y después, las calles angostas se demarcaron con dos letras y las avenidas con una sola letra. Las calles transversales se numeraban. Esta demarcación fue iniciativa del señor Raúl Pérez, que trabajaba en el departamento de catastro del Concejo Municipal.
Una pléyade pulperos se hicieron presentes y los nombres de La Maricutana, Abastos Bahía, La Múcura, La Estrella roja, La Argentina, Ron de Minola, La Complaciente, La Bonita, Sombras de Veracruz, la tienda 6 y 5, El Gavilán, la Terraza Blanca y La Espiga de Oro. Los pulperos con sus pulperías, contribuyeron al engrandecimiento del barrio. El perfecto lugar de encuentro.
Los camiones cisternas se hicieron presentes.

Los autobuses y los carritos por puestos
Para llegar al barrio, había que montarse en un autobús vía Santa Rosa de Agua, y en el callejón de La Suiza, era el sitio para que desde allí, caminar hasta La Perla de Oriente, y a cien metros estaba el barrio. Pero rápidamente, una camioneta, en 1950. Don Víctor Manzano con su chevrolet modelo 49, acompañado de su hijo Ramón como colector dieron el primer paso y en 1951 el autobús, un Ford del 48, color verde y amarillo con ventanas de cartón. El carrito por puesto, para el servicio público. Los Ases del Volante del barrio 18 de Octubre (1952).

El cine Royal
El cine del barrio se construyó en 1948. Don Manuel Nava y don Luis Fossi iniciaron la construcción, fueron ampliando su fachada, y allí se montaron dos locales: la primera barbería y una refresquería. Ofrecían dos funciones diarias: vespertina y noche. Los rollos de las películas en una distribuidora ubicada en la ciudad de Maracaibo. Las películas del Cine Royal estaban sujetas a la intermitencia del fluido eléctrico, o que los rollos no llegaran a tiempo por falta de un buen transporte. Pero en definitiva, el cine Royal con sus proyecciones colaboró a diseñar, en parte, la personalidad de los habitantes del barrio. Con el tiempo, y ya finalizando la década delos 50 cerró sus puertas, pero de inmediato se convirtió en el centro boxístico Firpo Zuliano. Hoy, el dueño de esa construcción es el artista plástico Gregorio Boscán.

El quehacer educativo en el barrio 18 de Octubre
Los primeros centros de enseñanza fueron las Escuelas Unitarias Concentradas (1947) y la Escuela Federal Zulia (1951). Y en 1952, el doctor Jesús Leopoldo Sánchez, gobernador del Estado Zulia construyó el edificio para la instalación de la Escuela Manuel A. Puche Fonseca (hoy Coquivacoa). En 1956 abre sus puertas la Escuela Municipal Monseñor Francisco Antonio Granadillo. En 1960, el grupo escolar estatal 23 de Enero. Hoy, no mantiene el ambiente de los tiempos idos. No es un barrio desordenado, nunca lo fue. Transcurren los años, y ya el barrio forma parte del centro de la ciudad., con sus adelantos sociales, culturales y educativos del momento.


La guía espiritual se hace presente en el barrio
En 1951, el doctor Adolfo Colina, farmaceuta, religioso y buen católico de la comunidad parroquial de Las Mercedes, pidió al obispo del Zulia, que dotara al populoso barrio de una capilla provisional. Se logró un terreno, y una pequeña casa: Iglesia Nuestra Señora de Fátima. Posteriormente, el barrio se convierte en parroquia eclesiástica (1957). La construcción del templo se realizó en la misma parcela. Fátima – Virgen Patrona del barrio – cuya fiesta se celebra el 13 de mayo, custodia el transcurrir de los días de los parroquianos dieciocheros.
La iglesia evangélica El Salvador centró parte de su apostolado en el barrio 18 de octubre y crearon en 1952 la iglesia evangélica de Monte claro. Sus asambleas llamaron y fueron sumándose creyentes, y es conveniente destacar que la creación de esta iglesia, vino a transformar la vida de muchos moradores que consiguieron la fe cristina en este templo.
Los católicos y los evangélicos sembraron una semilla que germinó en el sentido que hoy siguen vigente.


Quiénes contribuyeron en el crecimiento del barrio
Para la defensa de una mejor calidad de vida, la comunidad misma hace proyectos y el barrio 18 de Octubre contó con una Junta Pro-mejoras. Las actividades desplegadas por los miembros de la Junta, revelaron la presencia significativa del pueblo, de la gente y de éste con el gobierno. En esta dialéctica vecinos-gobierno los logros se hicieron efectivos. Bajo esta dinámica, el vecino estaba representado por esos personajes reales que vivían en el vecindario. Carmen Brett de Figueroa, Ángela de Montenegro, Isabel Kilson, Carmen Simancas de Briceño y el profesor Ramón León Ávila se convirtieron en líderes del barrio.
La participación vecina en un principio, impulsó el desarrollo del barrio. Los dirigentes alcanzaron cambios notables, porque actuaron con nobleza y profundo sentido social. El barrio en la actualidad habla por si mismo.

Es un barrio alegre y optimista de principio a fin
En el barrio siempre había una fiesta. Los fines de semana nunca faltaba una fiesta familiar, que era imprescindible para que los jóvenes se animaran. Un radio pick-up, un espacio libre en la casa para hacer la pista de baile. Un buen parlante RCA Victor, unos cuantos discos y a poner la fiesta con un bombillo de a cien.
La navidad, el carnaval, la Semana Santa y la fiesta de las flores en el mes de mayo, conjuntamente con la procesión y fiesta de la patrona pertenecen al quehacer del dieciochero ayer, hoy y siempre. Por las calles arenosas de aquellos tiempos, el repiquetear de los tambores de san Benito. Los chimbágueles bailando y al frente el santo negro. Toda una tradición de alegría dieciochera.

El barrio 18 de Octubre sigue creciendo, indudable. Hoy, tiene más de sesenta años de fundado. Prácticamente todos los barrios crecen, con la novedad de que siempre aparecen vecinos que proceden de otras barriadas de la ciudad. Centros comerciales, edificaciones modernas, tiendas, urbanizaciones, supermercados, instituciones educativas y culturales hacen del barrio 18 de Octubre un populoso barrio que demuestra que su gente es herencia de aquellos que llegaron sin-nada para quedarse.

La gente del dieciocho cree en Dios, en los gobiernos, en brujerías, en la lotería y quiere vivir en libertad. Pero todas estas creencias y contradicciones las disfruta por aquello de que “al mal tiempo buena cara.

1 comentarios:

Renny dijo...

Soy habitante del sector hace 53 años......lastima no poder ver las fotos del progreso del barrio.........que bonito seria ver y recordar

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